Este sitio permanecerá cerrado desde el viernes a las 12:00 p. m. hasta el sábado a las 9:00 p. m. Durante ese período no se realizarán operaciones ni gestiones. El servicio se reanudará automáticamente una vez concluido ese lapso.

Esta pausa no se debe a un problema técnico ni a una falta de atención. Es una decisión consciente basada en nuestra fe y en el respeto al día de descanso establecido por Dios.


¿Por qué no trabajamos durante este tiempo?

Desde el inicio de la creación, Dios estableció un día específico para el descanso:

“Y bendijo Dios al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho.”
Génesis 2:2–3

Este principio no nació como una tradición religiosa posterior, sino como un diseño divino para el ser humano: trabajar seis días y detenerse uno, reconociendo que la vida no gira únicamente en torno a la producción, el consumo o la actividad constante.

Dios ordenó explícitamente apartar este día:

“Acuérdate del día de reposo para santificarlo… el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios; no harás en él obra alguna.”
Éxodo 20:8–10

No trabajar durante este tiempo es una forma práctica de declarar que nuestra confianza no está puesta únicamente en el esfuerzo humano, sino en Dios como proveedor y sustentador.


Un descanso que apunta al corazón

El día de reposo fue dado como un regalo, no como una carga. La Escritura enseña que cuando este día es respetado correctamente, produce bienestar, orden y renovación interior:

“Si apartas tu pie del día de reposo… y lo llamas delicia… entonces te deleitarás en el Señor.”
Isaías 58:13–14

Al detener nuestras labores durante este tiempo, recordamos que no todo debe girar en torno al rendimiento constante. El descanso también es una forma de reconocer límites, de reenfocar prioridades y de honrar a Dios con nuestro tiempo.


El ejemplo de Jesús

Jesús mismo respetó el día de reposo y enseñó su verdadero propósito:

“El día de reposo fue hecho para el hombre, y no el hombre para el día de reposo.”
Marcos 2:27

El descanso no existe para oprimir al ser humano, sino para servirle. No se trata de ritualismo, sino de un principio espiritual que protege al hombre del agotamiento, la autosuficiencia y la desconexión con Dios.


Nuestro testimonio

Al cerrar este sitio durante este horario, damos un testimonio sencillo pero claro:

  • Que el tiempo también pertenece a Dios.
  • Que no todo debe estar disponible todo el tiempo.
  • Que el descanso es una expresión legítima de fe y obediencia.

Si este mensaje despierta preguntas o reflexión, te invitamos a explorar las Escrituras y considerar el valor que Dios da al descanso verdadero.


El sitio volverá a estar disponible el sábado a las 9:00 p. m.

“Bienaventurado el hombre que guarda el día de reposo para no profanarlo.”
Isaías 56:2