Si eres de los que piensa que “un frijol es un frijol”, prepárate para cambiar de opinión. Recientemente probé el frijol negro importado que venden en DeMatanceros y la experiencia fue, sencillamente, de otro nivel.
Lo que más me sorprendió:
- Cocción Perfecta: Se ablandan con una facilidad increíble. No necesitas horas de presión para lograr esa textura cremosa que todos buscamos.
- Calidad Visual: El grano viene muy limpio y entero. Al servirlos, mantienen su forma sin deshacerse, pero al morderlos son pura mantequilla.
- El Caldo: Lo más importante para un buen potaje cubano es el color. Estos frijoles sueltan un tinte oscuro y profundo que crea un caldo espeso y brillante, ideal para un “dormido” espectacular.
Veredicto:
Si buscas un resultado profesional en tu cocina sin complicaciones, estos son los indicados. Tienen ese sabor auténtico que te transporta a la mesa de la abuela.